Soy voluntario en la clínica, pero usualmente no entro en las salas de examen porque trabajo en la farmacia. Trabajo con el sistema electrónico y recojo las medicinas para llenar las recetas. Debido a este trabajo, conozco todos los empleados de clínica, y ahora estoy más cómodo. Todas las personas son muy simpáticas y tienen un buen sentido del humor (también mi madre trabaja a la clínica y por eso no puedo decir algo mal).
Cuando yo iba a la clínica, había siete pacientes hispanohablantes y la clínica era muy atareada. Afortunadamente, más de Mike y Brianna, también había un traductor voluntario, Lindsay, y con ella, no estábamos aplastados. Dos de los tres exámenes en que yo participé eran un poco <
El primer caso estaba lo más normal, y solamente consiste de un caso de una nariz y un pecho tapado. La paciente trabaja afuera y, por eso, el resfriado estaba muy incómodo al paciente porque el aire frío empeoraba los síntomas. Su presión de sangre, temperatura y pulso estaban normales. También, la médica escuchó a sus pulmones, vio sus oídos, y tocó el cuello para revisar los ganglios linfáticos. Cuando terminó, la médica le dijo que sus síntomas estaban de una infección viral, y los antibióticos no los mejora ésta. Sin embargo, dijo la médica (con las interpretaciones de Brianna), hay algunos métodos de reducir los síntomas. Un método es meter su cabeza encima de una olla de agua hirviendo y respirar el vapor por diez minutos. También, la médica le dio un inhalador y unas pastillas descongestivas. Se le aconsejó que regresara regresar en una semana si los síntomas no se mejorarían o si desarrollaría una fiebre alta.
Una cosa que yo pienso es muy interesante es que la paciente necesitaba una nota de la médica que se dijera que él estaba enfermo y que no podría trabajar aquel día. Por lo visto, no podría pedir bajo por este enfermo sin ninguna nota. La médica también se lo dio permisa que no fuera a trabajar para el próximo día también, para que se mejorara más rápidamente. Además, el paciente estaba muy preocupado que las medicinas no le dejara trabajar. Sin embargo, eso no fue la verdad, según la médica.
Con la segunda paciente, yo iba a interpretar, pero ella necesita un Papanicolaou. Por eso, solamente escuchaba. La paciente tenía casi treinta y cinco años, pero éste fue su primer Papanicolaou. Ella necesitaba un Papanicolaou porque sufría de una pérdida de apetito sexual y la médica quería comprobar que todo estuviera bien con los órganos sexuales. También la paciente dijo que a veces tenía fluido de vagina que era blanco o amarillo que olía. Todo estaba normal con la paciente durante el examen, pero estaba muy nerviosa porque tenía miedo que el Papanicolaou estuviera doloroso. La médica le dijo que solamente sentía presión, no dolor.
Estaba sorprendido que la paciente me dejara ver este procedimiento porque durante una nota cultural en clase, discutíamos que a menudo las mujeres no están cómodas de hablar sobre las relaciones sexuales ni la reproducción con los médicos varones. No obstante, cuando le preguntábamos, no le molestaba.
Durante el final caso, yo interpretaba (con la ayuda de Brianna). Estaba muy interesante en parte porque nunca pensaba que oyera las palabras <
Cuando me presentaba como estudiante de la clase de español médico, a los pacientes les gustó mucho y estaban alegros que hubiera una clase así. Asimismo hablaban de aprender un poco ingles, y una mujer dijo que se la está aprendiendo frases cortos de su hijo.
En todo, me gustó mucho esta experiencia. Los trabajadores de la clínica tratan a los pacientes con mucho respeto y cuando habla, habla a la paciente y no al traductor. Al empezar, estaba un poco nervioso, pero la experiencia estaba alentando porque mi español era más mejor que pensaba ser posible. Hablé con Mike sobre ser un intérprete en vez de ser farmacéutico y con optimismo, haré la transición lentamente en los meses que vienen.